Y te di el olor
De todas mis dalias y nardos en flor.
Y te di el tesoro
De las hondas minas de mis sueños de oro.
Y te di la miel,
Del panal moreno que finge mi piel.
¡Y todo te di!
Y como una fuente generosa y viva para tú alma fui.
Y tú, dios de piedra
Entre cuyas manos ni la yedra medra;
Y tú, dios de hierro
Ante cuyas plantas velé como un perro,
Desdeñaste el oro, la miel y el olor.
¡Y ahora retornas, mendigo de amor.
A buscar las dalias, a implorar el oro,
A pedir de nuevo todo aquel tesoro!
Oye, pordiosero:
Ahora que tú quieres es que yo no quiero.
Si el rosal florece,
Es ya para otro que en capullos crece.
Vete, dios de piedra,
Sin fuentes, sin dalias, sin mieles, sin yedra.
Igual que una estatua,
A quien Dios bajara del plinto, por fauta.
¡Vete, dios de hierro,
Que junto a otras plantas se ha tendido el perro!
Juana de Ibarborou
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

6 comentarios:
Buen poema, sobre todo por el buen ejemplo que da su autora rechazando a quien no la trató bien o no la valoró.
¡Besos!
Hola Gustavo,
Hace ya muchísimos años que mi padre me lo enseñó y le tengo un especial cariño. Me encanta y quería compartirlo con la gente para eso, para que no se nos olvide (acción dificil) que cuando alguien no nos merece lo mejor es plantarlo, No?
Me alegra que te haya gustado.
PD: el nick de tú amigo da para bastante, eh??jjj. Ansiosa espero los resultado de tú estudio. Un besazo!
Concha,gracias por hacernos partícipes de esta gran obra. ¡Me encanta!, que grandes palabras. En fin, que le den. Jajaja, si es que al final siempre vuelven...
"He pensado en tí,
pero cómo no hacerlo.
He pensado en tí,
lo sabes,
y quise compartir contigo,
mis más secretos deseos.
Sabes que te he estado queriendo y
sabes que te quiero.
Este amor que siento es mío.
Me lo he ganado,
lo he cuidado,
sin importar qué cosas han pasado."
Concha, amiga mía, sólo una vez he amado... y a pesar de haber sido "impecablemente" decepcionado... aquí quedo como un idiota, pero la seguiré esperando.
No sé si es porque quiero... o es el amor, el verdadero, que vence al orgullo, al dolor, al sufrimiento eterno.
Un beso reina.
Querido "Me odio por ello" la entrada nueva es para ti. Es la única forma que tengo para darte las gracias por tus palabras.
Hablamos,ok? Un beso.
sí, pero no deja de ser un perro apostado a los pies de alguien!!!
Publicar un comentario